miércoles, 1 de mayo de 2013

Público es nosotros.


“Público es nosotros” Dice Víctor Molina. Tan difícil de definir como artista, los destinatarios, los asociados (según Toni Puig Picard), y siguiendo a Molina deberíamos entender que “las instituciones públicas (entíendase para el público) deben ser capaces de transformar el mundo, un mandato que les viene del arte. Agrega que algunas de estas instituciones sólo se guían por las filias y las fobias que tenga su director, haciendo parecer como algo público, algo privado donde los proyectos son espectaculares pero no participativos. El público, retomando lo dicho, ha de ser ese 1% que desea ver música de cámara y ese 99% que debe desearlo después de la labor de las instituciones, todos los ciudadanos en el caso de los ámbitos de dependencia pública, todos los socios en el caso del tercer sector y cada uno de los clientes, en el caso de los proyectos de ribetes comerciales. Desde la crítica y la comunicación, por último, en un gesto academicista, dice Michel de Certeau (1990: 82-97), los públicos son productores activos y manipuladores de significados y por tanto los sujetos sociales son concebidos como lectores que se apropian de los discursos populares y los recrean en procesos de permanente resignificación y resimbolización de un modo que les sirve para diferentes intereses

¿Qué es un artista?


Qué es un artista es una pregunta sin solución. Unos dicen, simplemente que es quien ve la vida como tal; otros creen que el circuito de legitimación es quien los determina. Mientras, otro grupo propone que un artista es aquel que produce arte, algo difícil de determinar en la medida que otros creen que es el carácter de artista lo que vuelve sus piezas arte. Sol Lewitt propone “la noción de que el artista es una especie de mono que debe ser explicado por el crítico civilizado” es una buena noticia “tanto para los artistas como para los monos”. Lewitt cree que la idea o concepto es el aspecto más importante de la práctica (y supongo) definición de artista pues “la idea se transforma en una máquina de hacer arte” y suele ser libre e independiente de la habilidad del artista como artesano. Lewitt, Sol. Escritos – Obras. Fundación PROA, 2001.