domingo, 17 de junio de 2018

Lo genuino del silbido

Lo genuino del silbido. Prólogo para el libro "Despertando Cultura", de Vivi Majul.



Una tarde calurosa -como muchas del norte de Córdoba- redondea el domingo en la ciudad y completo la lectura del borrador que preparó Vivi Majul. Me conmueve su capacidad para construir una trama que incluye relatos personales, sujetos muy vivos, anécdotas y coyunturas a las que ha hilvanado con un conjunto de reflexiones que parecen las materias y los temas imprescindibles para el trabajo cultural en el territorio.
Como había revisado el material con anterioridad, me metí casi todas las páginas de golpe, de nuevo, con glotonería y el apremio de contribuir con algunas palabras a su esfuerzo, siempre visceral, siempre esforzado. Casi mareado, siento que  quedan sobrevolando imágenes de prácticas culturales muy potentes: una alfarera recorre su tierra para darle vida a su legado, una tejedora ata destinos, hay una procesión donde alguien toma una selfie y, en esos procesos se describe la parte más auténtica de una actividad cultural que vincula a las personas y les hace “parte de un todo”. Integrantes de un colectivo plural, diverso, heterogéneo que -al mismo tiempo- posee una identidad reconocible.

Creo que muchos autores, y muchos más gestores están enroscados en reflexiones, textos y enseñanzas sofisticados pero al mismo tiempo lejanos, distantes y con una actitud de profilaxis, mientras que otros tienen el privilegio ¿porqué no considerarlo así? de estar ahí, donde se tejen las relaciones culturales. Es el caso de nuestra autora que se hamaca entre el cuento y el ensayo, como los grandes relatos que atraviesan las generaciones.

Muchos autores de temas culturales se han vuelto una suerte de ornitólogos que miran al objeto de su interés desde cierta distancia, con largavistas.
No es el caso de Vivi Majul, quien muy por el contrario -sépanlo desde el prólogo- vive con los pájaros de la cultura, entiende su idioma, así como estos el de ella.
Lejos del “silbido de los módems” que Vivi usa como metáfora de una globalización que antes silbó desde los trenes, quienes quieran escuchar el trinar del camino recorrido, de la tierra, su gente, de los colectivos culturales en un sentido inmediato, urgente y robusto como un algarrobo, den vuelta esta página y comiencen la lectura de este material -mitad manual, mitad bitácora- cien por ciento relato en primera persona.