Sobre Sinners. Una película para ver con los ojos cerrados

Vimos "Pecadores” la nueva película de Ryan Coogler. Ya lo conocíamos por haber dirigido “Pantera Negra”, también con Michael B Jordan, de Marvel y cuyo perfume violento estetizante es reconocible, especialmente en la segunda mitad del film. Filmada con exquisitez y detalles que hacen foco en la música y la cadencia de la década del 30, con las sombras de ambas guerras mundiales como escenografía, y la lucha de las personas afrodescendientes como guión, la música ocupa un lugar protagónico en una película que nos resistimos a considerar de terror. 

Hablando de consideraciones, estamos frente a una obra -que podemos ver en HBO- que llamó la atención del público pero especialmente de los críticos: 98% de aprobación en Rotten Tomatoes por los críticos (tal vez exagerado), pero tengamos en cuenta que “El Padrino” tuvo esas métricas (97 % crítica, 98 % público) y supera a la poderosa “Parásitos” (99 % - 95 %), ya en la línea del suspenso. La celebración, los excesos y la nocturnidad nos recuerdan a Babylon (Damien Chazelle, 2022) pero especialmente a “Del crepúsculo al amanecer” (Robert Rodriguez, 1996 dirigida. Escrita por Tarantino y protagonizada por George Clooney, el propio Tarantino, Harvey Keitel, y Juliette Lewis), pero en este material vemos cómo el paisaje, la sensibilidad social de los trabajadores cuyos cuerpos -tal vez metafóricamente- resultan poseídos, y la fotografía ocupan un lugar central y poderoso.  Por último la música: Clarksdale, capital mundial del sonido lastimado, es el escenario perfecto para describir con maestría el sentimiento del blues y la música afroamericana del Mississippi. La música es de Ludwig Göransson que propone la gran Clarksdale Love y otras canciones de Buddy Guy, Brittany Howard y Eric Gales.

Heredera del legado comunitario de blues y toda su cultura, estamos frente a una película que también puede verse con los ojos cerrados y los oídos bien abiertos.


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