Anoche vimos la nueva película de Mike Flanagan que está disponible en AppleTv.
Ha sido considerada “un poderoso relato luminoso” y no puede ser más cierto, como todo lo que sale de la pluma de Stephen King. Al menos en materia de potencia, porque luz y oscuridad son dos perillas que el maestro prende a su antojo.
Aunque sus protagonistas están tan sólidamente edificados que pueden viajar en el tiempo sin dificultad, la narración es la protagonista de una película que funciona muy bien, seguramente por su elaborada sencillez.
Con un marco apocalíptico y un sostenido misterio -tan extraño como superficial-, el film propone un mensaje trascendental, pero fuertemente americanizado. Acá, sin ideologizaciones de por medio, nos referimos a ese sabor dulce que completa un material definitivamente amargo.
La increíble fotografía, así como las grandes actuaciones y un libro robusto esconden, también, un mensaje entrelíneas que pasa del optimismo a cierto riesgo negacionista.
Por otro lado, unos recursos que acarician lo borgiano, como la habitación donde convergen las historias de todas las personas, prometen una profundidad que llega edulcorada por cierta sencillez en los vínculos, los ánimos y los sentimientos.
En todo caso, en este tiempo de propuestas achatadas, de metáforas cinematográficas simplificadas, tal vez poder contar algo muy complejo con colores pastel, sea una forma de arte necesaria.-
%2017.26.13.png)
Comentarios