domingo, 7 de abril de 2013

Los panales de José Luis Torres

[Publicado por Arte Al dia, Marzo de 2013]
Sala Farina de la Ciudad de las Artes, Escuela Figueroa Alcorta





Un panal, un enjambre, un concierto de nidos realizados con materiales reciclados conforman una instalación de arquitectura blanda denomina Qué nos rodea. El artista José Luis Torres explora la confusión de la mano de recursos del landart, la escultura y ese espacio débil entre el afuera y el adentro.
Las piezas, confeccionadas in situ con materiales que han sido tomados del exterior más rústico, las calles y las construcciones, pierden su condición de desechos para dejar que la madera, y los objetos de albañilería adquieran protagonismo de la mano de la acumulación y la repetición. La museificación destruye lo cotidiano de la basura y lo vuelve excepcional y monumental haciendo que las salas de exposiciones resignifiquen lo exhibido como una segunda vida de los materiales que, en su conjunto, constituyen un laberinto inmersivo de reminiscencias.
El propio artista define a sus intervenciones como invasivas y virales en la medida que cuenta con la complicidad de un visitante activo que interactúa, como un habitante, con este paisaje cuyo resultado es igual de importante que el proceso.
Un artista que usa como material el exterior para intervenir el interior de los dispositivos de exhibición del arte con un conjunto enredado de objetos casuales que establecen un guión cuyo final se ramifica en la sala extendida, donde el autor establece un diálogo con obras de uno de sus maestros y dos de sus alumnos, pues así como interviene el edificio, su público -mayoritariamente estudiantes que cursan en las cinco escuelas provinciales de arte reunidas en este predio- también es objeto de su interpelación en el enjambre desordenado de Torres.-

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente apreciación. Creo que no se podría dimensionar mejor este desafío estético e invasivo del autor, que carga de contenido lo destinado a ser degradado y olvidado.

Gustavo Castro dijo...

Excelente apreciación. Creo que no se podría dimensionar mejor este desafío estético e invasivo del autor, que carga de contenido lo destinado a ser degradado y olvidado.