lunes, 15 de febrero de 2010

Reflexiones sobre Brasil

Hoy a la noche le escribía a mi tía Laura que vive en Italia y le decía que en Argentina todo el mundo se quería ir de vacaciones a Brasil. No escuché ni una persona diciendo “me quiero ir a Chile!!!”. Caí en la trampa, que no es trampa por cierto, y fuí con esposa e hijo a Brasil.
Buzios y Río. Por si a alguien le interesa, extraje estas conclusiones:

-La espalda de un negro en Brasil tiene unos 150 músculos mas que la mía y cada uno de ellos se distingue a 150 mts de distancia;
-En Brasil los albañiles son flacos y fibrosos a diferencia de los cordobeses, por lo que concluyo que De Angeli tenía razón al declarar que el kilo de lomo debe costar sus buenos 80 mangos, cuestión por cierto premonitoria;
-Los reales salen de la billetera al compás de un ritmo tropical y frenético;
-Un partido de futbol playero es una rara mezcla donde los argentinos juegan al rugby y los brasucas hacen capoeira. Toda una invitación a arrojar el pasaporte al mar;
- Y por cierto creo que todas las minas de brasil next top model parecen estar haciendo alguna clase de manifestación a favor del desprendimiento de retina en todas las playas que visité;
-en Buzios no existe la discriminación, si un señor extranjero se bebe su primera caipiriña a las 10 am nadie le señalará con el dedo, y si se toma unas 5 cervezas matinales no sólo estará integrado sino que será considerado un nativo;
-Buzios no es el mejor lugar para los niños menores de 18 años pero es el mejor sitio para las niñas de 18 en adelante
- Dice mi esposa que hasta la coca-cola es mas rica en Brasil
-Cuando estás entrando a Río se produce, en el medio que sea (colectivo, barco o avión) un minuto de silencio. Todos piensan: Ahora no somos nada, esta ciudad manda.
- Río, como la grandes ciudades te exige dinero: tu billetera quedará abierta como unas piernas de bailarina para que los cariocas puedan tomar de ella lo que quieran: taxistas, mozos, o conserjes, todos exigen (mucho de) tu dinero;
- Río es como los bordes, como la orilla de una pizza cuyo centro, el parque nacional, es de todos;
-Si la promesa del progreso debía de cumplirse en el SXXI, Brasil va a llegar primero. Muchos de sus habitantes, aun están varios casilleros más atrás;
-Las playas se suceden una tras otra como si fueran bateas de discos, como promesas de fiesta, glamour y gente, mucha gente muy distinta entre sí, circulando. Una especie de propaganda de martini ¿o era cinzano? circular: Ipanema, Copacabana, Barra de Tiyuca…
-De las chicas en la playa hay tanto escrito que no se puede agregar nada;
-Del Marcaná y la catedral, tampoco se puede decir nada, pero sí de los turistas: ¿sabés como termina el viaje? escuchando a unos porteños, al hacer una encuesta del ministerio de turismo de -Brasil, ni más ni menos- diciéndole a la encuestadora "¿¡pero cómo no nos van a preguntar a nosotros qué creemos que Uds. tiene que hacer?!" entonces no respondemos más la encuesta.
-Los brasileros tienen gran parte de todo el oro del mundo (colgando en sus relojes)
-Cuando llueve la humedad y el calor conforman una dupla tan atroz que naturalmente
los huéspedes, en sus habitaciones, hacen cálculos económicos a ver si se pueden quedarse en sus lechos hasta el invierno
-También me he preguntado ¿Cómo puede ser que haya un país donde todas las mujeres tengan unas gomas de fórmula uno? ¿Es por airton sena?

1 comentario:

mauri candussi dijo...

- En carnaval podes tomar toda la cerveza que quieras en la calle, mientras se besan dos hombres en Leblon, un turco y un australiano. Y podes caminar "en cuero".

- Y el café? Increible.

- Tambien se puede tomar cerveza en el colectivo (de Copacabana a Lapa por ejemplo). Los garçones te desean Feliz carnaval.

- Las fiestas callejeras cominezan a las 8 de la mañana. Ayer hubo una: "Sobaco de Cristo". Suco de abacaxi.