viernes, 20 de febrero de 2009

La balanza cultural acusa un déficit

[Publicado por La Voz del Interior, en el Suplemento cultural del 19/02/2009]

Con el año tomando envión, y con el almanaque 2009 bajo el brazo, todos ejercitan una costumbre muy argentina, “hacer los números” de los últimos años para “ver como vamos”. En materia de cultura, este tipo de balances se puede apoyar en el renovado SInCA, Sistema de Información Cultural de la Argentina, y la flamante publicación Nosotros y los Otros, El comercio exterior de bienes culturales en América del Sur.

Números no tan simbólicos
El Sistema de Información es una herramienta cobijada en la Secretaría de Cultura de la Nación y nació con el Secretario José Pepe Nun. Sus datos son útiles e imprescindibles para cualquier trabajador cultural. La sección gestión pública tiene recursos de los últimos siete años como el porcentaje del presupuesto destinado a cultura, presupuesto por habitante, estructuras, etc.
Sin embargo, tal vez lo novedoso del portal sean dos apartados que han ido mejorando hasta la actualidad, cuando parecen recursos de un país del primerísimo mundo (si es que la crisis dejó algo llamado primer mundo). Éstos son Estadísticas Culturales, y el Mapa Cultural de la Argentina.
En el primer apartado, quien lo desee, puede interactuar con datos sumamente actualizados (generalmente hasta 2007 inclusive, 2008 aun no se ha comenzado a estudiar) sobre el aporte que la cultura hace al PBI, el empleo que genera, el consumo de cine, diarios, música, videos, libros, o derechos de autor. Las estadísticas adquieren valor añadido porque son de elaboración propia y como resultado de cruzar diversas fuentes.
Cine
Algunas revelaciones son: la cultura creció a un ritmo sostenido en los últimos años llegando al 3% del producto nacional, y dentro de su generalidad el cine es su motor. Sin embargo, y aunque su recaudación aumenta año a año, la cantidad de espectadores bajó de 44.5 millones, en 2004; a 37.2 en 2005; 35.1 en 2006; y 33.9 en 2007, último año procesado. En consumo fílmico, Córdoba va segunda, detrás de Buenos Aires y la Capital, con un promedio sostenido de 3 millones de espectadores anuales. La menos cinéfila es Santa Cruz que tiene poco más de 40.000 espectadores, habiendo descendido tres veces menos que en 2004.
Diarios
En materia de periódicos, y contrariamente al mito que la industria iba en descenso, de momento la inversión publicitaria creciendo desde 2003 con 963 millones; 2004 con 1.186; 2005 con 1.372; 2006 con 1.739, y 2007 con 1.902 millones de pesos. De 2007 sobresale la cantidad de diarios digitales: 396 para el país. También es llamativo que Entre Ríos y Corrientes tengan más medios on-line que las restantes provincias, salvo Gran Buenos Aires. ¿Será el wiki tereré inspirador?
Música
La música dibujó una curva insólita. Después de bajar precipitadamente desde 20 millones de unidades vendidas en 1999, a casi 6 millones en 2002, se fue recuperando: 10.6 (unidades) en 2003; 13.7 en 2004; 16.4 en 2005 y 2006; y 16.9 en 2007. Una historia sonoramente increíble.
Escribir, leer, representar y pagar la tele
El panorama editorial es auspicioso: la cantidad de títulos editados crece año a año igual que las tiradas. En 2004 hubo 18.828 títulos, 2005 contabilizó 19.636; 2006 hizo lo propio con 22.598; y 2007 llegó a 27.320, con un total de 92.768.996 ejemplares.
Es desalentador el escenario de la lectura. Seguimos ostentando una mayoría de “no lectores”, el 43.8%, contra 37.9% que leyeron de uno a cinco libro en doce meses. En cuestiones de teatro, la cosa se pone peor: la mayoría que “no fue al teatro” asciende a 85.5 %. Este dato contrasta con la cantidad de salas escénicas en el país que, en 2007, fue de 2.641, una sala cada 15.000 personas. Acá damos la nota: Córdoba tiene más salas que el gran Buenos Aires.
La TV paga no se apaga, con un crecimiento promedio del 10 % anual, desde 2003 hasta esta parte, superando medias históricas.

El mapa numérico
Esta sección presenta nuevas prestaciones interactivas que parecen de ciencia ficción, ya que no sólo contabilizan, también ubican geográficamente, y con un nivel de actualización inmediato. Una vez elegida la provincia, y luego de chequear –por ejemplo- que actualmente el país tiene 500 cines, 3500 editoriales, 8100 quioscos de revistas, 3100 librerías y 2600 festivales y fiestas, podemos decir del mapa cordobés que:
Nuestro mapa tiene 80 editoriales de medios, 201 de libros, 115 radios, 67 museos, 5 espacios declarados Patrimonio de la Humanidad UNESCO, y –siempre según la última actualización- 160 festivales y la asombrosa cantidad de 522 fiestas populares. Además es fácil identificar a los 4 espacios donde hay pueblos indígenas. Cuánto y dónde, a un click de distancia.

¿Quiénes somos nosotros?
La otra gran novedad estadística es la presentación de la publicación Nosotros y los Otros, El comercio exterior de bienes culturales en América del Sur, que tuvo lugar hace poco más de un mes. El libro es un esfuerzo coordinado con el Ministerio de poder popular y cultura (¡vaya nombre!) de Venezuela y analiza el comportamiento del intercambio cultural y comercial dentro del bloque del MERCOSUR. Vale decir que la publicación es el meritorio resultado de haber conseguido consensuar los sistemas de medición en cada país.
Abarca el complejo editorial, fonográfico y audiovisual, con los problemas propios de un emprendimiento pionero. A modo de ejemplo, libros y películas son valoradas, a la hora de exportarse, según su peso por lo que un largometraje está valuado en unos $ 3500. En el caso de los discos, se determina el país donde se “imprimió el disco” pero nada se dice del origen de la música que contiene, o su familia estética. Este tipo de estudios pretende modificar estas métricas obsoletas.
El primer resultado señala un bloque con la balanza comercial cultural deficitaria. Importamos mucho más que lo exportado. Analizando país por país, se puede decir que Brasil es el único que –gracias a su industria tecnológica/cultural- tiene saldo favorable, mientras que Argentina es la que más importa. Por eso su balanza está peor (importamos cultura por un 5.8% del total de importaciones, y mayoritariamente de México [38%], y Brasil [59 %]).
Otro dato revelador es el destino de las exportaciones culturales del MERCOSUR, se queda en América Latina, siendo mayoría (87% de las exportaciones y 73% de las importaciones) los denominado bienes conexos o auxiliares (productos para reproducir cultura). Brasil por ejemplo, exporta mayoritariamente lectores de CD y DVD.
En cuanto a los bienes característicos (expresiones de valor simbólico en sí mismas), las exportaciones argentinas mejoran su lectura pues este tipo de bienes netamente culturales representan el 60% de lo exportado, contra el pequeño 2% Brasileño.
Entonces, descontando los reproductores, no nos va tan mal.
Como conclusión, las balanzas comerciales de los países analizados dieron saldos negativos en este período estudiado (2006) lo que demuestra que la cultura aun no sigue el tren de otros sectores, ni está perjudicada por el tipo de cambio. Por otro lado, salvo Argentina donde el Cine es una industria muy fuerte, el 70% de la actividad de la región está vinculada con lo editorial.
Estas estadísticas deben ser un punto de referencia que nos ayude a entender porqué este crítico 2009 no sólo afectará al consumo de comida o automóviles, sino que dibujará un horizonte desolador para el sector cultural, donde los habituales movimientos “en negro” magnificarán la brecha. Además la esfera pública internacional y nacional va a sufrir una contracción en todos los sectores, y como es habitual, ésta será mucho más fuerte en el ámbito simbólico, víctima predilecta de recortes.-
Estadísticas, mapa interactivo y una versión en pdf del libro colgados en www.cultura.gov.ar .

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