martes, 4 de noviembre de 2008

Los regios premios roggio

(Publicada por la Revista Ocio en Córdoba, en su número de Noviembre y PlanoAzul.com)

Quienes consideraban que el Museo Caraffa programaba poco arte local, han recibido dos señales claras de parte de la programación. La sobresaliente exposición que se exhibió como resultado del concurso de fotografía, y ahora el Premio Roggio 100 años de Artes Visuales, que también tuvo una cuota de cordobesitud importante: 14 de los 36 seleccionados son locales, aunque alguno sea adoptivo.
Con una primera distinción de $ 40.000, la gran empresa familiar ha conseguido volver a situar la marca Córdoba en el mapa de las artes nacionales. Pero además de eso, el Premio Roggio se lanzó con un evento potente, elegante y austero donde los artistas seleccionados brindaban con los very vips de la sociedad cordobesa.
Sin lugar a dudas la vedette de la exposición, que toma gran parte del museo, fue la fotografía. En la muestra hay una gran variedad de soportes, las esculturas blandas en tela, de Peisino, obras con neón –casi una marca registrada- de Dolores Caceres, pintura, objetos, videoproyecciones y el trabajo de Celeste Martínez quien se vale de varias estrategias para potenciar sus “fragancias de enfermedad”.
Algunos de los trabajos son verdaderamente ingeniosos, como la pieza de Gerardo Repetto quien genera imágenes pseudo-fotográficas que derivan –técnicamente- de la llamada que recibió del museo confirmándole que estaba seleccionado en esta muestra.
Sin dudas el trabajo al que hubiera premio yo, de haber estado en ese jurado.
El tercer premio se quedó en la ciudad, y más precisamente en las manos de Adriana Bustos, quien presenta una nueva serie donde las mulas –como antes fueran los caballos de carros- le permiten a la artista disparar imágenes y reflexiones de carácter social.
La heterogeneidad de abordajes, todos de calidad, en los trabajos locales dejó claro que la producción actual joven merece estar en el museo frecuentemente. Obras como la de Aveta, un espacio arquitectónico de onda soledad, o la teen pop de Dolores Esteve no tenían nada que envidiarle a los nombres nacionales de trayectoria como Nicola Constantino.
El primer premio, también foto, es una referencia a la guerra, la ciencia, y la destrucción. El resultado es una superposición monocromática de grandes proporciones y estética abstracta. Sin restarle méritos, había locales en condiciones de hacerle frente.-

2 comentarios:

Carmen Cachin dijo...

Me gustó tu comentario sobre la muestra Roggio, también me gustó la muestra, y coincido con vos en la obra de Repetto, Dolores Esteve, también en otras consideraciones sutiles. Muchas coincidencias... tampoco te odio como dice tu blog respecto de los recomendables. No sé dónde se consigue la revista Ocio, pero me llegó por Plano Azul, y leí tu artículo de la ciudad de la ceguera. Te escribo porque no vivo en la ciudad de los indiferentes, sordos y mudos.

Pancho Marchiaro dijo...

Tantas coincidencias harán alguna explosión cuyas esquirlas van a caer cerca de la casa de Ludovica Squirru, más o menos. Hasta tanto suceda pasame la dirección de tu blog así te linkeo entre los no odiamos.