viernes, 24 de octubre de 2008

De regreso a la Belleza

(Viene de Los disparos de Robert Capa)

Más tranquilo y menos trotamundo, en 1947, funda junto a Cartier-Bresson, David Seymour y George Rodger la agencia Magnum Photos. Esta asociación fue la primera unión de fotógrafos independientes y, después de tantos negativos perdidos, Mágnum se erigió en un gran banco de imágenes para la historia visual.
A este emprendiendo le seguirán años estéticos en la vida del húngaro. Toma fotos emblemáticas de Picasso, Hemingway o Matisse. En esta época demuestra que no sólo era bueno con la cámara. Entre otras conquistas enamora a Ingrid Bergman.
En 1954, con 41 años, y numerosas distinciones honoríficas, el fotógrafo emprendió la cobertura de la primera guerra de Indochina, por encargo de la revista Life. Hay una instantánea de un conjunto de soldados caminando hacia Namdinh, son las 14:55 del 25 de Mayo. Nuestro héroe nunca llegará a verla en papel. Con un ojo en el objetivo, acciona la mina que le pone punto final a su vida. Pero no a su obra.
Desde 1966 la Fundación en Memoria de Bischof, Capa y Seymour se ocupa de reunir y conservar los míticos trabajos, y en 1974 Cornell Capa funda el Centro Internacional de Fotografía.
Post mortem
Después de la muerte de Capa se organizaron infinidad de exposiciones y publicaciones que hicieron de Capa, un capo. Una leyenda que incluyó ediciones como “Robert Capa: The Definitive Collection” de Richard Whelan, o “Blood and Champagne”, la biografía no autorizada, por Alex Kershaw.
Capa le puso imagen a la guerra civil española durante años con Muerte de un Miliciano, pero entró en una zona de polémicas cuando diversos especialistas diagnosticaron la manipulación de la toma. En los últimos años, este asunto llegó a ocupar un espacio central en la prensa especializada e inclusive se coló en todos los diarios españoles. Con el documental "La sombra del iceberg" supuestamente se desmontaba el montaje adúltero.
En 2007, la falsedad de la toma era la opinión más aceptada. En Londres se preparaba una nueva gran retrospectiva del fotógrafo más bebedor y fumador de todas las guerras, (que ha sido inaugurada este mes) a cargo del biógrafo oficial, Richard Welham, y en México DF, una sobrina del general Francisco Aguilar González, entregaba una valija más interesante que la Antonini Wilson. La maleta contenía 127 rollos con 3000 imágenes de un valor inconmensurable. Imágenes inéditas de Federico García Lorca, de Cataluña resistiendo. Y como premio mayor, el negativo original de “Esto es la guerra…”
Este hallazgo corroboró que el miliciano abatido tenía nombre y apellido: Federico Borrell, tejedor de profesión, agitador de corazón y futuro esposo, según lo indicaba el traje de novio que esperaba oportunidad en la casa de su novia, Marina. Borell, de 24 años, fue un feliz voluntario que, fúsil en mano, defendía sus ideales hasta que una bala le mandara a la historia para siempre. Su hermano menor y compañero, Evaristo, contó lo acaecido a los parientes cercanos -recientemente consultados- con lágrimas en los ojos.
El hermano mayor le miraba desde el cielo de los anarquistas jóvenes. Tal vez sentado al lado de la Taro, o fumando “un armado” a medias con Robert, sin saber que su muerte había pasado a ser la sublime imagen de la inmortalidad de los ideales.-

2 comentarios:

charles dijo...

Hola Marca, el docu 'La sombra del iceberg' deja claro, entre otras muchas cosas, que el miliciano no era Borrell. Si no lo has visto, te lo recomiendo. Es un trabajo enormemente riguroso. Hace meses que no está en salas de cine, pero lo he encontrado en www.filmotech.com
Se puede ver online, pagando un poquito, pero vale la pena. A disfrutar!!!

Pancho Marchiaro dijo...

Hola amigo, sí auqnue no ví el documental y seguiré tu consejo, tenía referencias de el. No se si lo menciono en la nota (fue publicada en un diario, no se suelen poner citas) pero mi fuente fueron varios textos, entre ellos uno bastante "fresco" dde El País que decía ser posterior al doc y donde se mencionaban nuevos novisimos hallazgos. Igual creo que los próximos años nos deparan más debates sobre esta obra. Saludos.