Vimos la última de Jim Jarmush, disponible en Mubi, una plataforma que siempre da satisfacciones -y que por cierto, va siendo hora que me esposoree-.
Padre Madre Hermana Hermano tiene un elenco donde se destaca Adam Driver, que la viene rompiendo en dupla con Jarmush desde películas como Paterson, Cate Blanchett -que cada día es más hermosa y mejor actriz- y, claro, Tom Waits. Del director vamos a destacar dos películas previas que son gemas diferentes pero valen mucho la pena: Gimme Danger (2008) un documental “a pedido” sobre The Stooges, impulsado por el mismísimo Iggy Pop , y la tremendamente buena Broken Flowers, protagonizada por Bill Murray.
Este film, que salió triunfante en el Festival de Cine de Venecia 2025, aborda tres historias que se
despliegan interconectando los vínculos familiares, como una hiedra por el muro de la vida, con sus nudos, raíces y torceduras.Aunque la película hace foco en los procesos de pérdida y recuperación, siguiendo la metáfora de la hiedra, se ubica allí donde las raíces y los tallos toman caminos misteriosos, sin dudas las diferentes formas del amor, con especial mención de los lazos familiares -siempre tan botánicos y radicantes-. Siempre tan esquivos a la estandarización. Siempre misteriosos, mágicos y complejos.
Con un ritmo sereno, la falta de vértigo en el relato le permite al espectador estar presente y, con el paso del tiempo, hilvanar las historias de cada familia con su propia historia, sus lazos y la hiedra que crece en su hogar.
Además de una música maravillosa -donde valen destacar las canciones de Dusty Springfield y Anika-, esta obra de Jarmush esconde una reflexión sobre los pequeños detalles: unas bandadas de skaters que atraviesan el parabrisas de la vida, el sabor del agua, o el Tio Bob; vestigios de historias que se esparcen hacia la imaginación del autor, hacia la vida misma de quienes estamos sentados frente a la hiedra cinematográfica de Jarmush.-

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