Un torpe camino al sueño americano: Sobre Marty Supreme

Vimos Marty Supreme (2025), de Josh Safdie, que es una de las aspirantes al óscar para mejor película. Es recomendable por muchos motivos, desde su ritmo firme y atrapante, hasta su música: una sistema de relojería que hace funcionar dos épocas diferentes en un único  mecanismo súper preciso. No han faltado quienes critican a Timothée Chalamet (presente en Interstellar ) por estra sobregirado, pero acá lo bancamos porque se lleva toda la película en su torbellino apresurado. El film hace foco en la vida de un jugador de ping pong (que ahora parece ser pecado denominar de otra forma que no sea “tenis de mesa”) y su desesperada -y desesperante- aspiración de cumplir el sueño americano.


Diestramente torpe, su paso por cualquier circunstancia es una batahola que cuesta imaginar como relato de la vida de un personaje real, Marty Reisman. 

Aunque se trate de una pequeña estafa, lo es de forma bonita y su condición hermosa, le vuelve más valiosa. 

Y hablando de apariciones valiosa, subrayemos la actuación de Abel Ferrara que más allá de un rostro francamente desbordante, es el director de una de las películas más veneradas por este cronista:  Bad Lieutenant “un maldito policía” (1992) una joya inhallable con el mejor Harvey Keitel de la historia. Y eso es un montón. Desesperante, frenética, atrapante y en exceso americanizante, como un partido de ping- pong, ideal para domingo de lluvia.-

 

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